El parking del futuro

Imaginemos un futuro en el que encontrar aparcamiento no es una odisea. Aunque esa imagen de las películas en las que los coches vuelan y se aparcan en edificios imposibles, quede todavía muy, muy lejana, aparcar puede convertirse en algo más sencillo, gracias a la tecnología. De hecho, gracias a comparadores virtuales como Tu parking, la tarea resulta más fácil. Basta con meter uno datos mínimos en su buscador y encontraras la oferta de aparcamientos disponibles con un solo clic.

Por el momento, puede ser suficiente con contar con este tipo de facilidades que permiten encontrar y reservar tu plaza de aparcamiento sin tener que estar allí, con lo que solo tienes que llegar y aparcar. Sin embargo, cada vez hay más y más vehículos circulando por el mundo. Las plazas de aparcamiento son limitadas y la dificultad para encontrar un hueco a pie de calle, se convierte en una pesadilla en según qué zonas.

Debido a que encontrar ese estacionamiento en las zonas urbanas resulta cada vez más complicado y consume tiempo y recursos que acaban con la paciencia del conductor, están surgiendo nuevos sistemas de estacionamiento como el Smart Parking para solucionar este tipo de problemas.

Según datos de la ONU, el abordaje de este problema debe ser inminente, pues se estima que en el año dos mil cincuenta, más del sesenta y cinco por cien de la población vivirá en zonas urbanas, con todas sus consecuencias. En base a este incremento demográfico, es necesario llevar a cabo una reevaluación de los sistemas de movilidad de los que disponemos actualmente, incluyendo la gestión de las zonas y plazas de aparcamiento. Los aparcamientos y enfoques actuales y convencionales en este tipo de cuestiones, no resultan sostenibles de cara al futuro.

Afortunadamente, la tecnología es capaz de solucionar cualquier problema que se nos presente, incluyendo el del aparcamiento. Las diferentes soluciones propuestas que implican la aplicación del IoT (internet de las cosas), está logrando acelerar el proceso, transformando la gestión de los aparcamientos, de manera que sea más eficiente y cómoda para los conductores. En este sentido, la tecnología IoT, se convierte en una respuesta esencial a los retos que presenta el aparcamiento.

El desafío de encontrar la solución

Como decimos, encontrar aparcamiento es en la actualidad una tarea ardua y difícil en según qué zonas urbanas. Es fácil pasar una hora dando vueltas por las manzanas sin encontrar lugar para dejar el coche estacionado. Esto conlleva un desgaste psicológico, físico y, por supuesto un gasto económico pues el coche, consume combustible durante todo ese tiempo, incluso más que si lo tienes en carretera. Si actualmente nos encontramos en esta situación, el crecimiento de la población urbana, plantea todavía más desafíos a la hora de gestionar las zonas de aparcamiento.

Entre esos retos, se encuentran la escasez de espacios disponibles, pues el aumento de la población se traduce en una mayor demanda, y las infraestructura existente no se puede mantener al día con esta demanda, conllevando desde ya, la escasez de plazas de aparcamiento. Por otro lado, la búsqueda constante de aparcamiento implica una mayor contaminación y congestión, pues conlleva que los conductores circulen y circulen sin rumbo fijo, aumentando la contaminación del aire a causa del consumo de combustible y congestionando el tráfico.

Aparte del estrés que supone para los usuarios y la consiguiente pérdida de tiempo, pues la búsqueda de plaza puede resultar en gran medida estresante debido justamente al tiempo que se pierde en la tarea. Esto afecta de manera muy negativa a la calidad de vida de las personas, pudiendo tener efectos perjudiciales para la salud mental y emocional de los conductores cuando el hecho, se repite diariamente.

Ante estos retos, los parking inteligentes y el internet de las cosas, desempeñan un papel fundamental para cambiar las reglas del juego. La tecnología IoT, permite la creación y desarrollo de soluciones avanzadas para Smart Parking. Estos sistemas, funciona mediante el uso de sensores y dispositivos conectados entre sí con la finalidad de mejorar la gestión y experiencia de estacionamiento en los entornos urbanos. Veamos a continuación como el IoT impulsa dicho cambio en base a los siguientes aspectos:

  • Sensores de detección en tiempo real. La instalación de sensores inteligentes en las zonas de aparcamiento, permiten detectar en tiempo real la disponibilidad de las plazas. Estos sensores, enviarán datos de forma continua a la plataforma con la que estén conectados.
  • Acceso a la información en tiempo real. Los datos que los sensores recopilan quedan a disposición de los conductores y usuarios en tiempo real, mediante aplicaciones móviles o incluso paneles informativos situados en las calles. Esto permite que los conductores pueden verificar la disponibilidad de plazas libres antes de llegar a su destino, lo que reduce de manera significativa ese tiempo de búsqueda.
  • Reservar y pagar con antelación. Otra de las grandes ventajas que supone la implementación de estos sistemas de aparcamiento es que permiten hacer una reserva de plaza con antelación y efectuar el pago on line, agilizando todavía más el proceso de aparcamiento y reduciendo el tiempo necesario para encontrar las monedas que requieren los parquímetros (aunque suene extraño, esto puede ser otra ardua tarea en estos tiempos en los que el plástico se usa más que el metal).
  • Reducción de la contaminación. De manera lógica, al encontrar aparcamiento más rápido, conlleva una reducción de la congestión del tráfico y la emisión de gases contaminantes.
  • Mejora la experiencia de usuario facilitando todo el proceso.

Este tipo de soluciones están presentes actualmente aunque todavía queda un largo camino para que se apliquen a todos los niveles. Sin embargo constituyen una revolución a la hora de encontrar aparcamiento y reducir esos tiempos de búsqueda y la saturación de las calles. Por otro lado, también contamos con otro tipo de soluciones con vistas al futuro en las que, los aparcamientos de pago, juegan otro papel esencial.

El futuro está en la automatización

El sector de los aparcamientos de pago, al margen de los estacionamientos regulados por los ayuntamientos, también avanza hacia el futuro haciendo grandes mejoras e innovando en todo lo que a nivel tecnológico es posible, en su caso particular, esos avances tecnológicos se enfocan sobre todo en la seguridad. Factor muy tenido en cuenta por los usuarios que sienten la necesidad de dejar su coche dentro de un entorno seguro. La revolución tecnológica proporciona grandes mejoras en lo que a seguridad y eficiencia respecta, tanto en el sector público como en el privado.

Si bien, los propietarios de vehículos tienen a elegir su parking en función de aspectos como la situación física, la costumbre propia, el precio o la facilidad de aparcar, las medidas de seguridad y protección no se contemplan de igual manera. Esto se debe a una falsa creencia de que todos los parkings, ofrecen las mismas garantías de seguridad. Sin embargo, los parkings tradicionales, a diferencia de los del futuro, basan su seguridad en el uso de cámaras de seguridad que, sin duda es uno de los elementos de seguridad más básicos y necesarios pero que, a su vez, presentan una serie de limitaciones a la hora de gestionar la seguridad del aparcamiento. Basta con implementar tecnología IA como el reconocimiento facial o un lector de matrículas para convertir el circuito en una herramienta más eficaz.

Para el futuro de los aparcamientos se vislumbran una serie de mejoras, algunas de las cuales ya están disponibles en algunos de los parkings más moderno. Dichas mejoras no solo afectan a la seguridad de los recintos y los vehículos que contienen, funciones como la automatización de los métodos de pago, la supervisión de los accesos o la supervisión remota de las cámaras de seguridad, contribuyen a perfeccionar y mejorar la gestión y el nivel de comodidad de los usuarios.

La gran mayoría de los sistemas de seguridad, tienen como objetivo facilitar el uso del aparcamiento. En ese sentido, en este tipo de aparcamientos también se recurre a los sensores de los que hablábamos con anterioridad. En este caso, los sensores son perfectamente capaces de detectar cualquier movilización no autorizada de un vehículo, convirtiéndose en una capa extra de seguridad y proporcionando mayor capacidad y velocidad de respuesta frente a cualquier tipo de incidencia.

Aunque ya existen aparcamientos automatizados con brazos y plataformas robotizadas que permiten colocar los vehículos de forma eficiente y optimizada, sin necesidad de que medie intervención humana, todavía es necesario un mínimo de supervisión humana. Esto invita a pensar que en un futuro no muy lejano, gracias a la tecnología IA, los parkings serán gestionados por ella, interactuando con los mismos vehículos (IoT aplicada al máximo) y podrán realizar de manera autónoma todas las gestiones relacionadas con el aparcamiento: reservas, cobros, acogida y devolución del vehículo… De hecho, este tipo de tecnología está siendo probada en la actualidad con excelentes resultados.

Dentro de este futuro no tan lejano, las necesidades de seguridad evolucionaran paralelamente para cubrir todas las expectativas y necesidades de los clientes que, depositarán su vehículo en la entrada y se olvidarán del resto hasta la hora de recogerlo. Con estos avances, aparcar ya no será considerado una tortura.

 

 

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