La salud de las personas es el principal valor que tienen estas para afrontar todo lo que tenga que ver con su día a día. Es imposible que podamos cumplir cualquier propósito que tengamos en la vida si no es con la mejor salud posible. No cabe la menor duda de que, por mucho dinero y por mucho amor que podamos acumular, sin salud no vamos a ir a ningún lado. Le ha pasado a muchas personas y la verdad es que ya os adelantamos que se pasa peor sin salud que sin amor o sin dinero, por muy difícil que parezca especialmente esto último.
En los párrafos que siguen, os vamos a hablar de uno de los capítulos de la salud del que muchas veces nos olvidamos pero que tiene una importancia que merece ser tenida en cuenta. Hablamos de la salud dental. Es verdad que una mala higiene dental no nos va a matar como un cáncer o como alguna patología que afecte a los órganos principales de nuestro cuerpo, pero no dudéis ni por un momento de que va a repercutir sobre un estado de salud que no va a ser en absoluto el mejor que podamos tener y que nos va a provocar dolor y la imposibilidad de hablar, respirar, comer o beber con la máxima comodidad.
Ni que decir tiene que esto va a tener consecuencias a la hora de tener la vida que queremos. Que una persona no pueda realizar todas esas cosas que acabamos de mencionar va a tener un impacto realmente grande sobre su calidad de vida porque se trata de acciones que realizamos durante todos los días de nuestra vida. Y eso por no hablar del dolor. No matará, pero un dolor de muelas es uno de los peores compañeros de viaje que podemos echarnos a la espalda. Son muchas las personas que nos lo pueden confirmar y que han vivido en sus carnes, por desgracia, asuntos como de los que estamos hablando.
¿Cómo evitar que esta sea la realidad de millones de personas cada día en este país? Hay dos cosas que debemos tener en cuenta para ello.
- La primera se relaciona directamente con los hábitos que tenemos día a día. Si desde pequeños nos acostumbramos a lavarnos los dientes 3 veces al día, vamos bien encaminados para que nada ni nadie pueda impedir que tengamos una buena salud bucodental.
- La segunda tiene que ver con acudir al dentista al menos una vez cada año, incluso aunque no nos pase nada. En caso de que tengamos algo, podremos ponerle solución. En caso de que no tengamos nada, nos servirá para prevenir cualquier cosa que pueda llegar a ocurrirnos.
El tema es que, en algún momento de la vida, tenemos que acudir al dentista para corregir algún tipo de problema que haya podido desarrollarse en la boca. Y no cabe la menor duda de que eso nos hace permanecer muy atentos a todo lo que tenga que ver con nuestro dentista. Porque, por mucho que nos dé miedo acudir a esta consulta, vamos a tener que afrontar una visita a este lugar en algún momento. Todo el mundo es consciente de ello y la verdad es que solo cuando vamos nos damos cuenta de lo necesario que es para recuperar la normalidad en una parte del cuerpo tan importante como nuestra boca.
Lo importante cuando acudimos al dentista es que el servicio que nos presten sea de calidad y que los avances científicos y tecnológicos con los que trabajen sean los más modernos. En Cipem, una clínica dental en la que se corrigen problemas especialmente raros o graves de distintos pacientes y cuyo equipo ejerce también una labor académica, siempre han dedicado una parte de su presupuesto anual a realizar inversiones en investigación y también en la adquisición de herramientas con las que poder desempeñar un trabajo eficaz y eficiente con el objetivo de sacar la mejor sonrisa de las personas que confían en ellos.
Imaginaros la tranquilidad que puede proporcionar el hecho de saber que la gente que te está atendiendo no solo dispone de una amplia experiencia en lo que tiene que ver con correcciones dentales de todo tipo, sino en la enseñanza de las mismas. Hablamos de una cuestión que es básica a todos los efectos porque cuando hablamos de ir al dentista, en mayor o menor medida, a mucha gente se le dibuja la palabra “miedo” en la cabeza. Y no cabe la menor duda de que esa no es la mejor manera de acudir a un espacio en el que nos tienen que prestar toda la ayuda necesaria para que nuestra sonrisa recupere todo su esplendor.
Los beneficios que están asociados a recibir un servicio de este tipo son muchos y tienen que ver en buena medida con obtener ventajas como una mayor comodidad al hacer todas esas acciones de las que hemos hablado más arriba e incluso con la mejora de nuestra autoestima. Porque tener una sonrisa que sabemos que es blanca y a la que no le falta ni una sola pieza es vital para que nada ni nadie nos pueda decir que no somos atractivos o atractivas. La sonrisa es una de las mejores herramientas que vamos a tener para cuidar de nuestra belleza y mantenerla es sinónimo de tener una buena posición en todos esos juegos relacionados con el amor y la seducción.
Todavía tenemos mucho que mejorar como pacientes
Una de las cosas que definen a nuestro país en términos de salud bucodental tiene que ver con el hecho de que no somos buenos cuidadores de nuestra estética dental. Esos hábitos de los que hablábamos más arriba no se suelen cumplir porque desde pequeños no se nos suele enseñar o incidir lo suficiente en todo lo que tiene que ver con el cuidado de esta zona del cuerpo. España nunca ha sido una referencia mundial en lo que respecta a la salud bucodental y tampoco es una referencia a nivel europeo. Por tanto, el margen de mejora está ahí y nos gustaría que siguiéramos haciendo todo lo posible por mejorar esto.
De hecho, una información publicada en la página web del Consejo de Dentistas aseguraba que 1 de cada 4 españoles no tenía unos correctos hábitos de higiene bucodental. Es verdad que el dato ha mejorado con respecto a otros años, pero no cabe la menor duda de que esto evidencia que es necesario seguir mejorando y que hay una serie de cosas en las que hay que seguir trabajando. Por poner un ejemplo, hay que incidir mucho en este tema durante los primeros años de vida de las personas, sobre todo en el colegio y también por parte de los padres y madres en el hogar.
La consecuencia de todo esto es más que evidente y tiene que ver con la cantidad de personas que sufren algún tipo de problema bucodental en el interior de nuestras fronteras. Una información que vio la luz en la propia página web del Consejo de Dentistas así lo hacía ver, asegurando que el 56% de los españoles padece algún tipo de problema bucodental. Estamos hablando de un porcentaje que es más alto de lo que nos gustaría reconocer y que, en efecto, va a hacer que tengamos que tener la guardia alta ante un problema como al que nos estamos enfrentando. Y es que, si no es así, vamos a tener que soportar datos todavía peores que este en el futuro.
Creemos que estamos en el camino de conseguir esa mejora y buena parte de esto se lo debemos a las campañas de marketing que se realizan desde las diferentes clínicas dentales hasta las instituciones públicas. No cabe la menor duda de que esto ayuda a concienciar al respecto de toda la problemática que puede venir asociada con los dientes y la sonrisa, una problemática que es muy difícil de ocultar a ojos del resto porque ya sabéis que una de las zonas a las que se nos mira siempre que estamos hablando con alguien es la cara y tenemos que tener todos los elementos en regla en esa zona tanto para seducir como para ganarnos la confianza de las personas que tenemos ante nuestros ojos.
Estamos seguros de que España se va a convertir en uno de los países en los que mejor se trabaje en todo lo que tenga que ver con el cuidado dental. Es evidente que costará tiempo y también paciencia, pero tenemos las herramientas y los profesionales necesarios para poder conseguir algo como esto. Desde luego, estamos en un momento en el que cuidar de la salud es algo imprescindible y hay muchas personas que han asociado esto, y con mucho acierto, a cuidar de sus dientes además de mantener las demás partes de su cuerpo a buen recaudo. Esa siempre va a ser una buena noticia y que ayuda a concienciar a quienes se encuentran cerca de esas personas.



