Viveros o como conservar la naturaleza

 La naturaleza puede proporcionarnos todo lo necesario para sobrevivir. De hecho si el ser humano ha sido capaz de evolucionar ha sido gracias a todo lo que ha obtenido del planeta y lo que ofrece. Desde alimentos hasta materiales para hacerse ropas o construir casas, el entorno natural es el almacén en el que todo cabe. So pena que la codicia humana este acabando con todos esos recursos naturales a marchas forzadas. Sin embargo, gracias también a la inteligencia humana y esa innata capacidad para aprovechar los recursos, nació la agricultura, de tal manera que todo lo que recibe de la madre tierra, se vuelve a producir de forma natural con intervención humana.

Son miles de millones de años de evolución, miles de años de intervención humana para el desastre y la conservación e infinidad de acciones ejecutadas para preservar el entorno natural a la par que se destruye. Paradojas de la vida y la existencia humana que rompe más que arregla pero pretende mantener un equilibrio. Actualmente existen plantaciones sostenibles, acciones para repoblar bosques y todo tipo de estrategias para no dañar al ecosistema más de lo estrictamente necesario.

Es en este punto en el que nos encontramos con unos espacios que, sin ser novedosos en absoluto, forman parte de la cultura ecologista sin pretenderlo. Tan solo por el hecho de estar dedicados a cultivar todo tipo de plantas o vegetales, árboles o lo que se nos ocurra que pueda crecer en la tierra. Los viveros como La Herriza Viveros, expertos en plantas de pistachos, siempre están dispuestos a dar lo mejor de la tierra para que cualquiera pueda disfrutar de una planta, árbol o vegetal que queramos plantar y cultivar. Sea con fines personales o a mayor escala. Sin embargo, es posible que no tengamos muy claro de cuál es el verdadero concepto del vivero, las clases que hay y cuáles son sus funciones. Si te interesa el tema, sigue leyendo y descubrirás algunas cosas que probablemente no sabías.

El objetivo del vivero

Encontrar un vivero en tu camino no es difícil aunque vivas en una gran ciudad. Existen viveros en zonas céntricas, en pequeñas localidades, en pueblos o entre pequeñas ciudades. Estos espacios verdes, son lugares en los que se cultivan plantas de todo tipo. Desde las flores más pequeñas hasta los arboles más grandes. Dentro de un vivero, se puede encontrar todo lo necesario para crear ese espacio verde en tu jardín, balcón o terraza y hacer de ese, tu oasis personal. Además, en un vivero aprenderás sobre el cuidado de todas esas plantas o árboles y encontraras una nueva conexión con la naturaleza.

No hay que olvidar que se trata de un negocio. Todo lo que se cultiva en el vivero, se cultiva para su venta. Por lo que es habitual encontrar plantas, arboles, y todo tipo de productos y artículos relacionados con la jardinería. En los viveros se preparan y mantienen las plantas y especies vegetales hasta que están preparadas para su venta.

A parte de tener una clara función comercial, juegan un papel de gran importancia en la preservación de las especies vegetales: cultivan plantas endémicas o nativas, especies raras que necesitan ser protegidas para su conservación y posterior restauración de hábitats naturales. Dentro de estas dos funciones, un vivero puede ser ese espacio que ofrece información y asesoramiento sobre todo lo relativo al mundo vegetal. Es el lugar perfecto para encontrar los artículos y productos complementarios y necesarios para poder realizar cultivos y mantenimiento de plantas en tu jardín. Fertilizantes, sustratos y útiles de jardinería adaptados a cada necesidad y con el asesoramiento adecuado.

Para que un vivero cumpla con su objetivo y funcione de forma adecuada, debe cumplir una serie de características básicas, como la ubicación, el tipo de suelo, el sistema de riego… personal cualificado y, por supuesto, realizar prácticas sostenibles que garanticen la salud y el bienestar de las plantas y el medio ambiente.

Como cualquier negocio, debe encontrarse en la ubicación adecuada, no solo debe ser accesible, también debe disponer de un buen drenaje y a ser posible, alejado de las zonas urbanas y las fuentes de contaminación, aunque es cada vez más frecuente encontrarlos en la urbe.

El suelo del vivero, indiscutiblemente debe ser adecuado y fértil, bien drenado y rico en nutrientes para que las plantas puedan crecer en perfectas condiciones. Igualmente, el sistema de riego y drenaje debe ser adecuado para mantener la humedad del suelo y evitar que las plantas se deshidraten. También debe existir un buen sistema de drenaje que evite la acumulación de agua en el suelo.

Puede ser útil y necesario disponer de un invernadero dentro del vivero, cuando hay que proteger las plantas de algunas condiciones climáticas adversas y poder controlar el crecimiento de las plantas.

No puede faltar para que el vivero cumpla con sus funciones y objetivos, el personal cualificado correspondiente. Las personas que trabajan en un vivero deben tener amplios conocimientos sobre el cuidado y mantenimiento de las plantas y estar capacitados para asesorar y atender a los clientes.

Con todo esto, una gran variedad de plantas, árboles y arbustos para satisfacer todas las necesidades de los clientes, mediante una serie de buenas prácticas ambientales y sostenibles. Esto último es fundamental puesto que hay que procurar la sostenibilidad y el respeto con el medio ambiente, utilizando técnicas de cultivo orgánico, reducción de consumo energético y agua, reciclando y haciendo una gestión responsable de los residuos.

Un vivero para cada necesidad

Viveros hay muchos. Tipos de vivero, también. Puede dar la impresión de que un vivero es un vivero y no hay más, pero no es así. Existen varios tipos de viveros clasificados en función de su objetivo principal. Los más comunes son los siguientes:

  • Vivero comercial. El más común y conocido. En estos viveros, se cultivan plantas y árboles destinados a la venta al público. Suelen ser pequeñas o medianas empresas que se dedican a la producción masiva de plantas y su posterior comercialización.
  • Viveros de producción. En estos viveros el objetivo es la producción masiva de plantas y árboles para su posterior venta, pero en este caso, al por mayor. De forma generalizada, estos viveros suelen estar vinculados a grandes empresas del sector agrícola o agroindustrial y cuentan con grandes extensiones para el cultivo, así como la tecnología más avanzada para la producción de plantas en grandes cantidades.
  • Viveros especializados. Este tipo de viveros se centran en la producción y venta de plantas específicas o peculiares, más difíciles de encontrar y cultivar como las plantas acuáticas, bonsáis, plantas de interior para decoración o incluso, plantas medicinales.
  • Viveros de paisajismo. En estos viveros en particular, se centra la producción y venta de plantas especialmente cultivadas para proyectos de paisajismo y jardinería. Entre sus plantas se encuentran las que mejor se adaptan a los diferentes tipos y estilos de jardines.
  • Viveros de investigación. Las instalaciones de estos viveros están diseñadas para poder estudiar y conservar las especies vegetales raras y que se encuentran en peligro de extinción. En ellos, se llevan a cabo las investigaciones necesarias y se aplican técnicas de propagación para asegurar que ciertas especies vegetales o flora que esté amenazada, sobreviva.
  • Viveros gubernamentales. Como su nombre indica, son propiedad del gobierno y se utilizan para fines públicos como la producción y venta de plantas para proyectos de reforestación y restauración ambiental en los distintos municipios y localidades.

Si estos son los tipos de vivero más comunes, no podemos terminar este post, sin mencionar cuales son las plantas que se pueden encontrar en los viveros. En ellos es posible, como ya hemos dicho, encontrar una amplia variedad de plantas: desde arbustos de naturaleza silvestre hasta flores ornamentales o hierbas aromáticas.

Dentro del grupo de las plantas ornamentales, podemos encontrar rosas, geranios, petunias, begonias, pensamientos…. La lista puede ser interminable. Si pasamos a los árboles frutales, sucede algo similar: manzanos, perales, naranjos, limoneros o mangos, pueden encontrarse en un vivero. Así mismo, los árboles y arbustos que puedes encontrar en un vivero van desde las coníferas hasta las palmeras, pasando por álamos, cipreses o eucaliptos.

Plantas de interior como el cactus en sus mil variantes, suculentas, orquídeas o helechos con fines decorativos; plantas medicinales como el aloe vera, la manzanilla o la lavanda o plantas autóctonas, con la finalidad de conservar las especies vegetales de una región particular.

En definitiva, los viveros son los criaderos de plantas, homólogos vegetales de los criaderos de animales. Aunque a buen seguro, para una inmensa mayoría, la función de los viveros es mucho más loable que la de los criaderos, cuya finalidad, riñe a veces con la ética. En el caso de los viveros, hablamos de plantas, vegetales, árboles y como fomentar que la vegetación siga presente en nuestras vidas aunque vivamos en grandes ciudades. Las plantas no dañan a nadie y aportan muchos beneficios a la sociedad y el ecosistema, no tienen un final abocado a la destrucción, aunque muchas perecen en el camino, pues requieren cuidados y a veces se nos olvida.

En pocas palabras, los viveros hacen posible que la naturaleza en lo que a vegetación respecta, se preserve y fomente.

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